PARA INICIAR
En esta reflexión planteo mi apreciación acerca de la evolución de mi entorno personal de aprendizaje (PLE) teniendo en cuenta los nuevos conocimientos y la determinación de necesidades de enriquecimiento.
Comienzo por referir que no cuento con experiencia en docencia universitaria y mi mayor aproximación al ejercicio de enseñanza ha sido como fonoaudióloga en un colegio de educación personalizada donde tuve a cargo una asignatura con una hora semanal de clase en cada grado escolar, desde preescolar a grado undécimo. En ese rol, mi ejercicio se fundamentaba en el diseño e implementación de un proyecto anual para la ejercitación de alguna competencia especifica propia de mi campo de especialidad.
En esta reflexión planteo mi apreciación acerca de la evolución de mi entorno personal de aprendizaje (PLE) teniendo en cuenta los nuevos conocimientos y la determinación de necesidades de enriquecimiento.
Comienzo por referir que no cuento con experiencia en docencia universitaria y mi mayor aproximación al ejercicio de enseñanza ha sido como fonoaudióloga en un colegio de educación personalizada donde tuve a cargo una asignatura con una hora semanal de clase en cada grado escolar, desde preescolar a grado undécimo. En ese rol, mi ejercicio se fundamentaba en el diseño e implementación de un proyecto anual para la ejercitación de alguna competencia especifica propia de mi campo de especialidad.
Así, se abordaban áreas del desarrollo humano tal como se hacía desde
asignaturas como ciencias, lenguaje, informática o matemáticas y las demandas
curriculares para el docente (en este caso para mí), eran las mismas en cuanto
a planeación, implementación y valoración siendo necesario generar una calificación
numérica luego de cada periodo académico.
En cuanto a implementación y específicamente en cuanto a uso de las TIC
en el ejercicio docente, mis alcances eran bajos. Para el momento, mi conocimiento
acerca del tema era sumamente limitado y comprendía que integrar las TIC en mi
propuesta consistía en incluir algún material audiovisual o revisar alguna página
de internet. En el mejor de los casos, acceder a una propuesta de tipo
interactivo que facilitara la motivación en el grupo de estudiantes y su participación
en clase.
Ahora, un tiempo después de dicha experiencia y viviendo este proceso de
formación en la especialización en docencia universitaria, puedo tener una mirada
alterna de la experiencia y plantear perspectivas diferentes.
Durante estos meses de estudio, he tenido varios momentos y ejercicios
que califico como de alto impacto. Tomar este programa constituye un reto para
prepararme consciente y eficazmente para la posibilidad de tan importante tarea
y puedo apreciar que el pensar en mi propio proceso de aprendizaje constituye
un valioso punto de partida.
En la asignatura de teorías del aprendizaje, tuve la oportunidad de desarrollar
el P.L.E. (Entorno personal de aprendizaje), entendido como el conjunto de
fuentes de información, herramientas, conexiones y actividades que cada persona
utiliza de forma asidua para aprender, es decir, un entorno que incluye
aquellos recursos que ayudan en la búsqueda, organización, producción y publicación
de información y conocimiento.
Este fue un ejercicio altamente productivo ya que me permitió hacer
conciencia acerca de los diferentes aspectos relacionados con mi proceso
personal de aprendizaje. No sabía hasta ese momento cuántas cosas habían
alrededor de él y diseñarlo me permitió visualizar la relación entre ellas y su
incidencia en mi proceso.
También pude notar cómo el cambio histórico a partir del desarrollo de
la Internet y la multiplicación de posibilidades de aprendizaje con las numerosas
fuentes de información, herramientas digitales, redes sociales y plataformas
para el contacto con otras personas con el fin de crear y compartir información,
marca una diferencia gigantesca frente a lo que podría haber sido mi PLE en una
etapa de vida más temprana. De hecho, en épocas anteriores, los entornos estaban
integrados por lo que podía leerse en libros y otras publicaciones, lo que
ofrecían los medios de comunicación y los contactos personales, lo cual era
algo bastante sencillo sobre lo que no se reflexionaba mucho.
Ahora, unos meses después de haber diseñado mi PLE, al revisarlo puedo apreciar
en la práctica solo pequeños avances, directamente relacionados con el acceso
exitoso a un par de cursos de formación profesional ofrecidos por el proveedor edX.
Lo que pude percibir y establecer en mi PLE como deficiencias o
necesidades, lo continúan siendo y constituyen una valiosa oportunidad de
mejoramiento: El acceso a nuevas tecnologías para obtener información,
establecer redes de aprendizaje y producir conocimiento.
Teniendo en cuenta que las herramientas TIC que más empleo en la
actualidad son: YouTube, Evernote, Word, Slideshare, Gmail, OneDrive, Facebook
y Moodle, aprecio la necesidad de familiarizarme con nuevas estrategias que
faciliten mi acceso a la información, la publicación de conocimiento y la
participación en redes de profesionales. Para ello, el actual curso de Diseño
e implementación de experiencias de aprendizaje mediadas con TIC es una
valiosa oportunidad.
Desde ya, algunos de los recursos mencionados en la primera sesión
logran llamar mi atención: Miríada X, Socrative, Mendeley, Coursera, entre
otros.
En conclusión, veo con agrado que mi visión acerca de las nuevas tecnologías
y su uso tanto en el proceso de aprendizaje personal como de enseñanza ha
surtido un cambio importante. La integración de las TIC en el ejercicio docente
constituye un reto al considerarlo un elemento integrante del proceso, de igual
relevancia que los contenidos y lo pedagógico y altamente ligado al sujeto en
rol de estudiante y su contexto.
Cuento entonces con una tarea importante por desarrollar en mi proceso
de formación, sin perder de vista que el PLE estará siempre en construcción,
que lo iré ampliando poco a poco de manera consciente y certera y finalmente,
que tomaré el riesgo de compartir con otros mis actividades, experiencias y
conocimientos.